MOTOR
CAMBIO
BASTIDOR
FRENOS
CARROCERÍA
ESCAPE
TREN DELANTERO
OTROS PUNTOS DE ENGRASE


MANTENIMIENTO DEL CITROËN 2CV

La mecánica del 2CV, y en contra de lo que algunas malas lenguas dicen por ahí, es bastante sencilla.
De esta forma, los dueños suelen lanzarse a realizar el mantenimiento e incluso arealizar pequeñas reparaciones en su Citroën bicilíndrico.
Ahora bien, para poder realizar esta actividad con una cierta facilidad es necesario disponer de algunas herramientas, como pueden ser las siguientes:

  • Tornillo de banco
  • Llaves planas, de estrella y de tubo en medidas desde la 6/7 hasta la 21/23.
  • Llaves de tubo con mango del 8 y del 10.
  • Llave de pipa 14/14
  • Llave de bujías articulada
  • Llave de cadena
  • Destornilladores de distintos tamaños y formas (planos y de estrella).
  • Alicates
  • Juego de galgas.
  • Juego de limas

Tanto el Citroën 2CV, como cualquiera de sus derivados, tiene la virtud de gozar de una gran fiabilidad, y para que nuestro coche se mantenga en perfectas condiciones de uso no hay que olvidar la atención a estos tres puntos:

  • Controlar que el nivel de aceite está dentro de los límites correctos.
  • Realizar el mantenimiento del vehículo.
  • Vigilar la aparición de la temida corrosión.


arribaMOTOR
El motor del Citroën 2CV sólo necesita unos mínimos cuidados, pues tiene la gran ventaja que aporta su refrigeración por aire, la cual evita los circuitos de refrigeración líquida.
Cada 15.000 kilómetros es recomendable efectuar el cambio de las bujías, los platinos y el condensador.
Las bujías más apropiadas son la Eyquem 755 o la Champion L87Y.
El filtro del aire hay que limpiarle cada 10.000 kilómetros.


Cambio de aceite en un bicilíndrico
Es muy importante efectuar los cambios de aceite cada 4.000 kilómetros, utilizando un aceite 20W50. El nivel de aceite debe comprobarse cada 1.000 kilómetros.
Antes de realizar el cambio de aceite, en caso de que el coche no funcione desde hace tiempo, será necesario calentar el motor para diluir así más el aceite viejo y facilitar su evacuación. Se verifica el nivel y tonalidad del aceite viejo comprobándolo con la varilla del nivel y se deja fuera de su alojamiento soltando también el tapón de llenado. Esto es importante para que entre aire por la boca de llenado y el orificio de nivel, facilitando que el aceite viejo fluya y pueda escurrir al máximo.
La operación inmediata es soltar el tornillo de vaciado, ubicado bajo el cárter, para ello se aflojará con la llave de la medida correspondiente y se terminará de aflojar a mano con los dedos, con el fin de que en el momento que notemos que se ha desenroscado totalmente retiremos el tornillo para que el aceite caiga en el recipiente que previamente hemos preparado debajo. Atención al aceite demasiado caliente.
El tornillo que hemos quitado tiene un imán para recoger partículas metálicas, por lo que deberá limpiarse. Mientras, dejaremos que el aceite viejo escurra bien.
Pasamos luego a aflojar el viejo filtro de aceite para lo cual emplearemos una llave de mordaza, y el filtro saldrá a rosca. Dada la ubicación del filtro trataremos de buscar con la llave de mordaza la postura que nos resulte más cómoda para aflojarlo. Una vez aflojado, nos resultará más cómodo terminar de desenroscarlo a mano.
Antes de montar el nuevo filtro es conveniente lubricar la junta de goma con el aceite que vamos a echar, con lo que el apriete será luego mucho más eficaz. Cuidar también que todo el conjunto esté impecablemente limpio, para evitar fugas y para no introducir suciedad en el circuito de lubricación.
El apriete del filtro se deberá realizar siempre a mano, con la suficiente energía, pero sin emplear bajo ningún pretexto herramientas, pues se podría dañar la junta de goma. Una vez que esté perfectamente ajustado, ya resultará imposible el soltarse a mano, ni por vibraciones de ningún tipo. Pasaremos luego a colocar de nuevo el tapón del cárter (con una nueva arandela), teniendo mucho cuidado en el apriete ya que el cárter es de aluminio.
Ya sólo resta echar el aceite nuevo, en la medida recomendada por el fabricante. Para ello comprobaremos el nivel con la varilla. Se ha de verter al ritmo que lo absorba el motor. El tener el orificio del nivel sin varilla facilitará esta labor.
Una vez que el aceite haya alcanzado el nivel aconsejado hay que colocar la varilla, cerrar el tapón de llenado y arrancar el coche un minuto para que entre aceite en el filtro nuevo que hemos colocado. Luego hay que dejar reposar otro minuto antes de comprobar de nuevo el nivel, ya que éste habrá bajado un poco, y entonces volvemos a rellenar hasta alcanzar nuevamente el nivel correcto.


arribaCAMBIO
El aceite de la caja de cambios deberá sustituirse cada 40.000 kilómetros aproximadamente. El aconsejado es un 80-90. El tornillo de drenaje se encuentra bajo la caja de cambios y delante del silencioso. También es aconsejable sustituir la arandela por una nueva.
Para lubricar la palanca de cambios sólo se utilizarán polvos de talco, pero si la palanca llega a manejarse con dificultad será necesaria la sustitución de los casquillos.
El nivel del aceite de la caja de cambios debe controlarse cada 6.000 kilómetros.


arribaBASTIDOR
El bastidor del Citroën 2CV es bastante robusto a pesar de su ligereza. Habrá que prestar una especial atención a la aparición de puntos de corrosión.
Hay que tener también precaución para que no sufra impactos ya sean de forma frontal o diagonal.
En el mercado británico existen unos bastidores de acero inoxidable, y en Francia otros que son galvanizados, aunque ninguno de ellos se encuentra homologado en España.

arribaFRENOS
Para las pastillas de los frenos son recomendables las de la firma Valeo.
Frenos de tambor: se utilizará preferentemente el líquido de frenos marca Iada 55 rojizo. Si se desgastan los bombines y como consecuencia de ello se escapa líquido de frenos, el pedal adquirirá un tacto esponjoso, y se producirán unos ruidos bastantes desagradables.
Frenos de disco: el líquido recomendado en este caso es el LHM del fabricante Total de color verde.

arribaCARROCERÍA
Para mantener en buen estado la carrocería conviene vigilar la aparición de óxido, si es así, habrá que lijar, aplicar un antioxidante y volver a pintar.
Si se produce un golpe no es conveniente que la chapa quede a merced de las inclemencias del tiempo. Será necesario efectuar la reparación correspondiente lo antes posible.
Los puntos más sensibles a la corrosión son los pasos de rueda y los bajos del vehículo, por estar expuestos en mayor medida a la suciedad y el agua. Asimismo, otras partes susceptibles de generar óxido son el soporte de la batería, el hueco de la rueda de repuesto y la rejilla de ventilación que se encuentra debajo del parabrisas.

arribaESCAPE
El tubo de escape es bastante propenso a los golpes, y sobre todo el silencioso debe ser reemplazado con una cierta frecuencia. La marca recomendada es Fonos. En el mercado pueden encontrarse también en acero inoxidable.

arribaTREN DELANTERO
En el tren delantero se encuentran los puntos de engrase que se aprecian en la fotografía. Aquí se utilizará grasa consistente de color negra, de la que habitualmente se utiliza para rodamientos. Se aplicará con un útil especial, similar a una jeringuilla.
Además existen otros puntos que necesitan ser engrasados con aceite de motor, los denominados cuchillos, que se encuentran junto a los enganches de los amortiguadores delanteros. Aquí se puede aplicar el aceite con un pincel o similar. Dada su proximidad con las ruedas en estos puntos suele aparecer suciedad, por lo que es conveniente limpiar bien antes de aplicar el aceite y aplicar nuevamente cuando se observe que ha perdido su eficacia.

arribaOTROS PUNTOS DE ENGRASE
También requiere un mantenimiento en cuanto a la necesidad de engrasar, el cañón del cardan y el árbol de transmisión, así como el punto de sujeción de la suspensión trasera.